La vez pasada mi padre se encargo de ir a comprarlas y ponerlas así que esta vez (ayer) se me ocurrio acompañarlo, aprendi que la llantera de la caneck cierra temprano y la de la av. 128 es 24 horas, segundo descubri que yo jamás podria cambiar una ni queriendo, hacen una fuerza horrible para sacar los tornillos, también descubri que en mulsay hay una donde no cambian llantas nuevas. Cosas raras de los hombres (jajaja).Pues si, debieron verme brincando por un sonido como estallido (de llanta por cierto) que de pronto escuche cuando le sacaron el aire a la llanta para quitarla del rin, también descubri que es muy barato eso de que te las cambien, pero las llantas son otra co
sa.Pero fue ahi, en la llantera donde mi padre me recordó la lección número cuatro que me dio mi carro hace varios meses atrás y es que los rines no son desechables. Todo porque cuando se le ponchó una llanta a mi hermano (por cierto el me dio la lección 5, existe un número de auxilio vial, por que no crean que él la cambio) y yo llegue a la casa y vi la llanta toda floreada le dije que la botara porque hoy venía el de la basura.
Claro cuando mi padre llego y preguntó por ella:
Papá: Qué hiciste con tu llanta?
yo: Ya la bote
Papá: y el rin?
yo: ???? Creo que se fue con la llanta!! :P
Papá: Quéeeeeeeeeee!!!
yo: (silencio)
Papá: (cara de resignación) Qué voy a hacer contigo!!!!
1 comentario:
Que puedo decir?... me has inspirado de nuevo el día de hoy...
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